Reconocimiento Nacional a GACETA VIRTUAL

Reconocimiento Nacional a GACETA VIRTUAL
Feria del Libro Ciudad Autónoma de Buenos Aires-Año 2012

Rediseñada para ofrecer una mayor difusión de la escritura en castellano.

Dirección: Norma Segades - Manias
directoragaceta@gmail.com

NÚMERO JUNIO 2017

GACETA VIRTUAL Nº 126 - JUNIO DE 2017 -
IMÁGENES
ENRIQUE BUSTAMANTE
(Perú)

PÁGINA Nº 1- REFLEXIONES

EDUARDO GALEANO (1940/2015)
(Uruguay)
LA ESCUELA DEL MUNDO AL REVÉS

No exige examen de admisión, no cobra matrícula y gratuitamente dicta sus cursos a todos y en todas partes, así en la tierra como en el cielo: por algo es hija del sistema que ha conquistado, por primera vez en toda la historia de la humanidad, el poder universal
PÁGINA Nº2 - POESÍA ARGENTINA: SANTA FE

LAURA ELENA BERMÚDEZ
Las noches se convierten en procesiones
no sé si aprendí a fuerza
de desbordes y rasqueteadas
o es puro instinto
salgo de la compu y llego
justo cuando no hay más agua                                   
pero no alcanzó a quemarse
– no lo tapo más-
me espera con un vaporcito dulce
y algo de espuma arriba-
puedo escribir un poema
sobre el arroz porque
pueden escribirse poemas
de cualquier cosa
y cualquier cosa puede
llamarse poema
así como llamarse amor-
yo creo que el arroz
me ama, y yo también a él.
Lo cuido
y me recibe suave
sin drama y me sacia
por un rato.
No sé escribir hoy
de otra cosa
no entiendo por qué
nos tratamos así a veces
somos unos enfermos
lo dijimos en algún
momento y no aprendimos
que nos amamos y es más fuerte
concluimos,                                                                   
pero tampoco sirvió.
Por qué no somos
fáciles y amables
como el arroz
por qué me desbordo
rasqueteo heridas, no calculo
y a vos se te va la espuma
lo dulce lo suave
y nos agarramos
al fondo oscuro
de todo esto
amargos
duros
incomibles.
todavía brilla

POBREZA

hacia los tachos de basuras,
revolviendo entre la mugre
y la putrefacción.
Sombra espectral construida en el telar
de un sistema capitalista
tejida con fuertes hilos de poder,
y de ambición.
Nuestra pobreza radica,
en no saber contemplar
la necesidad del otro.
Tal vez sería más fácil
si se realizara el Milagro
de la Multiplicación
de los panes.
Entonces si, este espectral fantasma
se convertiría
en una bella virtud.
Seis millones de argentinos
y entre ellos,
niños, ancianos,
hombres y mujeres.

NATALIA MASSEI
BUSCO VERSOS

voy de facebook a gmail,
varias veces actualizo,
paso a google,
no sé qué googlear.
abro el libro que me compré en la feria
de poesía
leo
versos
que me arranquen                                                                
el alma un rato
que la tengo endurecida
una piedra en el zapato
sin sentir que camina
como si fuera puro aire
que se desplaza sin adherirse

JORGE LA CUADRA
UN SUEÑO CON ÁNGELES DE OJOS RASGADOS.

portadores de flechas abismales,
que se clavan sobre corazones puros de nostalgias
en el valle de la profunda melancolía.
Es como un tríptico de Hieronymus Bosch,
donde los personajes fantásticos toman decisiones
sobre el destino de los hombres,
donde bestias imposibles caen desde el pincel del artista.
Un sueño con orillas en la bruma,
corceles blancos que se niegan a cruzar un río inmemorial
y lloran cabizbajos por los dones del Pegaso,
mientras sus lágrimas de plata forman meandros de locura.
Es como un delirio gótico e imposible
Hieronymus tenia razón,
el hombre es un ser atormentado
por el grito discontinuo de la historia.

LARISA CUMÍN 
ARROZ

Calculo el tiempo del arroz


SANTIAGO YAÑEZ
LA LUNA HECHA CUERO

La campanita de Julio nunca sonó.
Las lombrices no serán buenas
o está seco ya este río.
Mientras esperábamos que pase algo
nos pusimos a patear un rato.
Me dijeron que juegue tranquilo
como lo hacen en cada partido.
Que le pegue despacio
y un rato anduve bien.
Un rato.
Porque después me subió La Incontrolable,
como yo le digo
a la fuerza cósmica de pifie
que es mi don.
La enganché mal.
Le pegué con el dedo gordo
dándole vuelo a tal punto
que hizo un eclipse lunar.
El redondel resplandece
luego se viste de cuero
luego se vuelve un esclavo
de la gravedad del hecho.
Sentimos la noche tenue
de una luna hecha cuero.
Eso nos quedamos mirando.
Un reflejo tridimensional.
Cercano e inalcanzable.
Flotando hipnótico.
Bajo el muelle.

BEATRIZ VIGNOLI
AUGUSTA


Redonda estaba ella en su cuna blanca,
una luna apagada, toda olvido;
seres habían amado ese equilibrio
que ahora su muerte brindaba.
Como si forrados en blindex estuvieran
atardeceres, ellos esperaban
lo suyo: el paraíso.
Que le tocó primero por una lotería
de voluntad de Dios y malapraxis;
fue su martirio una prolijidad
y un alimento. Bienaventurada
en su final sin principio.

ROBERTO RETAMOSO
LA SANGRE DERRAMADA NO SERÁ NEGOCIADA

La sangre de Paco
y late
transfundida,
en la sangre nuestra,
en la sangre de muchos,
que somos legión.
Corre, circula,
a través del tiempo,
a través de los cuerpos,
a través de la muerte.
Los buitres,
los carroñeros,
los mercenarios de siempre,
que de todo buscan ganancia,
quieren mancharla,
apropiándosela, bebiéndosela,
como si pudieran secarla
haciéndola mercancía
y a la vez
olvido.
Pero aunque tengan
el Poder y la Plata
no podrán chuparla
porque la sangre de Paco
es la sangre de todos
y a un pueblo entero,
por más que insistan,
nunca
podrán desangrar.



PÁGINA Nº3 - ENSAYO

SUSANA GRIMBERG
(Argentina)
LUCHANDO CONTRA LA NEGATIVIDAD

“Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.” Winston Churchill



Estamos viviendo tiempos en los que la mala onda no sólo se hace sentir sino que siempre hay una excusa a mano para justificar el motivo del malestar. Hace un tiempo, comenté que un alumno propenso a protestar, aún cuando no tuviera motivo alguno (“no se de qué se trata pero protesto”), apareció una tarde con una remera holgada, de un azul celeste muy parecido al que usaban los Pitufos. Apenas entró a la clase y antes de que empezara a protestar, lo saludé con un ¿cómo anda el Pitufo gruñón?, que no sólo lo desconcertó sino que hizo que perdiera el mal gesto que lo caracterizaba 
No siempre se puede armar un chiste inspirado en un sujeto propenso a la mala onda. Iba a decir víctima de su propia mala onda que lo lleva a ver el mundo en gris. Los conocemos: está el que destila odio, el que disfruta humillando al otro, el que avasalla, el que manipula con mentiras, el que arremete desvalorizando al otro para sentirse bien él, el que daña sin jamás proponer una reparación. Entre estas personas, sin tomar al que sufre por una depresión agravada por determinadas situaciones de la vida que por alguna razón no puede resolver, se encuentran tanto el autodestructivo, como el decididamente perverso. 
El diccionario UTEHA, coincide. Persôna deriva del latín: individuo de la especie humana, hombre o mujer, cuyo nombre se ignora o se omite. Personaje de una obra literaria. La voz persona fue aplicada en un principio por los romanos a la máscara resonante que usaban los actores en el teatro. 
Antonio Machado se refiere a estas personas nocivas con su "mala gente que camina y va apestando la tierra", pero ¿existe realmente la gente "tóxica"? Debo decir que sí. Son los que se molestan por el bienestar ajeno y lo destruyen, descalificándolo. Sin duda alguna, los políticos que sólo buscan ser escuchados y prometen lo que saben que jamás van a cumplir, aunque parezcan tener una buena onda, se suman a los de mala onda por el cúmulo de mentiras que suelen proferir. También muchos jefes, “magistrados de la verdad”, nunca están dispuestos para alabar al otro sino todo lo contrario. 
Cuando la negatividad es un sostén. 
Ernest Hemingway dijo que “la gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre”. 
También, Confucio decía que “si uno se topa con gente buena, debe tratar de imitarla, y si uno se topa con gente mala, debe examinarse a sí mismo". Es decir, decir el sujeto debe examinarse a sí mismo, porque debe ponerse en juego algo de lo propio como para toparse e insistir, con los caracterizados por la mala onda o mala vibra, como se suele decir. Es que la mala onda es, a mi parecer, equivalente a la mala energía que produce una vibración desagradable en el que no es afecto a la mala energía. 
¿Qué sucede con los pesimistas consuetudinarios? A mi parecer, pueden ser más lúcidos, inteligentes y osados además de no estar afectados por la mala onda que, según las palabras del editor Kreimer, esa negatividad termina siendo contagiosa.
Las personas "tóxicas" influyen en la salud tanto física como psíquica del otro. A esas personas se las controla quitándoles su poder, escapando de ellas o no permitiéndoles acceso a nuestra intimidad. Si se debe convivir con ellas, en la familia o en el trabajo, hay que abstraerse mentalmente de su presencia y acciones.
Pareciera que los seres humanos ya no somos los que establecemos nuestras propias reglas de convivencia las que se llevan a cabo pasando por encima de leyes, parlamentos y gobiernos. O, mejor dicho, los parlamentos y los gobiernos acaban haciendo las leyes a su gusto. El mal humor es una de las manifestaciones que produce esta sensación extraña e inquietante. Es decir, un humor sádico que se descarga sobre el más débil, el cual es tomado como chivo expiatorio de prejuicios y frustraciones. La burla y el sarcasmo aparecen como una agresión franca sobre el otro, además de ser una de las muestras de la verdadera cara del poder. 
Frente a este entramado social resquebrajado, una degradación de valores e ideales y la importancia del éxito, el zapping y lo descartable, los analistas debemos dar cuenta de las transformaciones en la subjetividad, donde lo que predomina es el trabajo con lo negativo. Con este término me refiero a patologías en las que aparece un agujero, el vacío, la nada, un destino trágico del funcionamiento psíquico y el pasaje al acto. Las pasiones del ser humano no son ni puras ni simples. Es Spinoza quien nos revela que están compuestas de amores y odios, de alegrías y tristezas aunque siempre una afección es más fuerte que las otras. 
Una política de las pasiones alegres que enfrente a las pasiones tristes: el miedo, el odio, la resignación y la apatía. En este sentido el humor puede ser uno de los instrumentos para que el dolor se ilumine en esperanza ya que, como decía Nietzsche “el animal de la tierra que sufre más fue el que inventó la risa”. 
No puedo no mencionar la película norteamericana “Mejor imposible” (As good as it gets) de 1997, dirigida por James Brooks y magistralmente interpretada por Jack Nicholson, Helen Hunt, Greg Kinnear, Cuba Gooding Jr. entre otros, que narra los problemas causados por un escritor maniático (Jack Nicholson), que padece de una neurosis obsesiva tan severa, que no puede tocar ni permite ser rozado por ninguna persona y menos aún un perro. Es el vecino más desagradable y desagradecido que se pueda tener en Nueva York. Entre sus rutinas está la de comer todos los días en una cafetería, donde le sirve camarera y madre soltera Carol Connelly (Helen Hunt). También lo padece Simon Nye (Greg Kinnear), un artista gay que vive en el apartamento contiguo al de Melvin, sufre constantemente su homofobia. Sin embargo, el día que Melvin debe hacerse cargo de un perro muy pequeño y aunque detesta los animales, la compañía del animal contribuyó para que suavizara su carácter. Por otra parte, la camarera supo ayudarlo a reconciliarse con la vida porque, pese a la “mala onda” de este sujeto, ella le enseñó que la vía del afecto es la mejor. 
“Yo solía pensar que era pobre. Pero entonces me dijeron que yo no era pobre sino necesitado. Luego me dijeron que era auto denigrante pensarme como necesitado. Yo era un carenciado. Luego me dijeron que ese ya era un término gastado. Yo era desaventajado. Hoy sigo sin tener un centavo. Pero tengo un vocabulario riquísimo.” Jules Feiffer

PÁGINA Nº4 - POESÍA ARGENTINA: FORMOSA


FERNANDO ACOSTA


veo la noche desde una botella,

un canto como un aullido 
respirar tan hondo 
hasta que la inmensidad 
resquebraje los pulmones y luego 
dejarla salir libre entre el pasto 
hasta que corte filosa el asfalto gris 
como a una cinta de ceniza
hasta que ellas mismas 
decidan desvanecerse
hemos disparado 
una canción 
hacia el universo
EL DESAMOR...
no veo sus raíces pero sus hojas

han tapado a los hospitales
los asilos
los psiquiátricos
y hasta a la criatura
más remota...
el desamor
con sus horrendas costumbres
neutralizando la sangre
con sus eléctricas langostas...
no duerme,
no mira pero paraliza mi boca...
el desamor,
convirtiendo la virtud en roca.
Llueve.
Las veredas son ahora ríos
Llueve.
Con los pies en el agua somos cebollines
calle del Asombro / entonces La Fertilidad /
Detrás de los alaridos

admiraba su azote constante,
absorto por la genialidad
de su crueldad infinita.
Abriendo franjas, largas,

finas, tersas, intensas,
rojas carmesí corría lenta
y suave sangre caliente.
Destellos de ira

pestañaban en su mirada
atravesando su cordura
llegando a la locura.
En la comisura de sus labios

se desprendía su inmensa sonrisa
sus latidos, eran alaridos de placer,
gozo y desenfreno cruel.
Su gemir eran melodías a sus oídos

el crujir de huesos mecía su cansancio,
pintando de azul morado
el cuerpo inanimado de su víctima
escribía en el suelo su pobre vida,
para él, sólo su juguete preferido.
recién plantado
Las bestias se sacuden
y arremeten ...
Los jilgueros se desbandan
en la plaza rota
Hay mujeres que vuelven al camino
Epopeya desnuda de la paz no valorada:
les cuesta a los próceres levantar los dolores que tienen
pero viven audazmente otro día somalí, sudanés,
en cualquier gheto.
Se ha glorificado erróneamente como héroes de la guerra
a los muertos.
Sobrevivir no pertenece a la rutina.
Estamos condenados a vida
so pena de una muerte cotidiana.
Epopeya del amor y el sueño:
las puertas que se abren adelante,
adentro, al lado, están infectadas
y, sin embargo, se besan
con una pasión que los encierra
y crean horarios de ilusiones.
El himno enarbolado del orgasmo
está hecho de una sola raza.
Epopeya del lenguaje,
El abecedario de cada aliento,
"ese cuerpo hacia todo
esos ojos abiertos."
Epopeya de la lágrima
Mundo húmedo de resúmenes inauditos
Agua viva del río de los cuerpos.
La necesidad que mendiga a las manos disfrazadas
gestos con ventanas, llantos de cocodrilo,
tiburones sueltos en campaña.
Epopeya del mundo diario
que, desde el silencio cobardemente vemos.
La mítica Troya ya tuvo su canto.

MARINA CORONEL
camina aquí conmigo
el zumbido pétreo de las calles a estas horas
y mira aquel álamo donde se humedecen las luces
vencida de añil
aspira el tabaco
las heridas
acurrucada canta sin garganta
como un coral amenazado de mieles
como una caricia árida
agreste
de su mano que tiembla
con un rostro abandonado
el ladrón adolescente tirado en el asfalto mientras una multitud
lo muele a golpes, ser la catarata de imágenes
que aparecen para liberarlo de la fealdad de lo que ve:
es decir, ser el vértigo de sus primeros pasos inseguros
sobre el piso de tierra, la alegría de poder pararse al fin
en las dos piernas, un árbol pequeño su cuerpo,
aunque ya entonces guiado por una rama vieja,
un tutor que no lo deja crecer hacia el sol aunque le permita
recibir algo de su tibieza. Quiero vivir el día
en que se desató la cuerda y la rabia quedó suelta, a merced
del terror que iba a empezar a alimentarse en el estómago
de la bestia, su propia mala estrella concibiéndose
desde antes de su nacimiento, antes
de que pudiera hablar, pensar, antes de que supiera
que iba a vivir una vida donde el oxígeno
nunca iba a alcanzar para él, donde tendría que respirar
conteniendo el aire, como si estuviera en el fondo del océano,
y aunque hubiera suficiente para todos, más de una vez
amanecería boqueando como un pez fuera del agua,
casi muerto. Que ahí, tirado en el cemento, no haya sido
ese pez en la orilla al que las aves carroñeras miraban morir
desde su cielo, que se haya sentido de repente
como un ciervo de los pantanos o un topo malherido
en medio del monte, y haya podido saber lo que saben ellos
acerca del momento en que se pierde
todo lo que se tiene: el mundo, la selva, las largas caminatas
de la manada hacia las tierras más fértiles, el aire pesado
de los humedales, el placer físico de correr
desesperadamente, el olor de la tierra empapada
por un temporal poderoso y breve, el hambre,
la dentellada que se da
y se recibe, el corazón desbocado que se enlentece,
el dolor, la vida que se dispersa en el aire como una semilla,
un ramalazo de luz que pasa a través de las ramas y descansa
sobre el pasto mojado. Que haya sentido en la sangre,
junto con la gracia de haber estado vivo, la esperanza
de una revuelta que escriba otra historia para él,
donde la peste incubada en otros no caiga sobre su cuerpo
roja al ladito del borde: mira claramente al quelevanta la palaun pie va a hundirse –con la pala –en el montón de barro.Es la hora del entierro y la florpor arte de magia será libro.La niña –que no sabe-lee “sobre el dolor inmensurablelos nietos no nacidos”.que comienza a trepar –metálico –hacia atrás y salen más niñitas de los ranchos.Es la hora del pedido:ejendú ché, omé é ché un pedacito de pan-golpean, esos niños, sin padres-otra vez, piden pan-¿no les dan?¿Perón había caído? ¿Su estatua destruida enla placita Sarmiento? ¿Yo tenía el sarampión?¿Cantaba Ramona Galarza? ¿Tu perro
aquella noche era un lobisón? ¡Oh!, sí, tal vez tu perroaquella noche, era. Lame la sal del cuerpo ylas tan estrellas caen, por mí.El lobisón desvanece de cercanía. Apenas
alcanzamos los breteles. Maldito gallo, que secalle. Y que nadie sepa nunca.marchas hexagonales sobre mi morenapiel más vieja que el sulkiverás la polvareda y en ella el surco¿dónde aún me harías caer?(la longitud del muro hace a la partidade los perros)Recordemos: la niñita –la de la flor roja-detenida como en un recital infinito y el saxo:único movimiento acompañado por el taburetedonde una madre oye:-¿quién no ha leído a Nietzsche a los 17 años?dirá él, ágil sus dedos arman cigarrillossus ojos alucinan patios y potras.Dirá, es la hora de jugar: serás Yocastay juegan al día más perfecto de la historia.Guardan azúcares aceites en el jarrón de lo indeciblejuegan a encontrar los fierros para disparar: a los gatoslas alarmas al hueco del jarrón y a sacar al muertode su torpeza: su obstinación de muerto.Arrancan flores hasta la niña decimaljadean:ningún patio es completoni siquiera el de la madre.la niña que dice es la horay vuelve a leer.

Nos distraemos por el sonido de un saxo
Ordenemos la historia ¿Evita había muerto?
Otra hora: tu siesta, los mosquiteros hacen
Recordemos: el saxo, las horas,
DORISAN
Lo he esperado toda la vida.
RAMON SABA
El invisible rostro de caricias
Que añeja el semblante
De mi alma
Que resguardaba en el espejo
Indescifrable de los años
Me molesta el viento

Me aturde su burla  retadora
La consistencia  de su voz
Y el paladar desafinado
Como grito de trompetas
Me molesta el viento

Y la enloquecedora energía de sus movimientos
Que ponen en riesgo mi equilibrio
Pericia  de su ser
Que me estrella
Desafiando mis pasos
Me molesta el viento

Que endurece mi cara
Y deja perpleja mi sonrisa
Protagonista de perniciosos episodios
Violentos agasajos
Que atropellan y
Humillan mi existencia
RENÉ RODRÍGUEZ SORIANO
y aunque no lo aparente veamos
sobre mi mesa puede decirse de trabajo
unas fichas de libros que no recuperaré
periódicos de ayer revistas varias
sin pergamino un superman descolorido
textos subrayados
un libro listo para imprenta
borradores clips gomitas
una agenda del ochentiuno
suena mari trini en un cassette
y entre las teclas de la smith corona 
un poema que no acierto a escribir 
ISIS AQUINO
JIMMY VALDEZ-OSAKU
Venía obstruyendo desde atrás en demasía adentrando ese tiempo que se agolpa
Estaba un poco más allá la fuente el surtidor, los topacios guardados de la fragua del viento, los anillos que quedan de cualquier extorsión. Sin embargo hay un hilo que la busca, un tiento debajo de las lonjas apiladas y que la luz transmite.
Quedan las piras, una sobre otra, el alto pelo para la tarde próxima. Esta mañana la luz filtra en las hojas y la tarde modifica sus tallos. Una granada presa en grutas toscas muda  la materia reciente en una gloria verde  atiborrada entre la clorofila.
Es mejor el resguardo de esa hora que confunde en las sienes. Recogerse.
Asciende entre las pausas y los hiatos en sombra de ascensor ahogando estridencia y
Estaba un poco más allá la fuente el surtidor, los topacios guardados de la fragua del viento, los anillos que quedan de cualquier extorsión. Sin embargo hay un hilo que la busca, un tiento debajo de las lonjas apiladas y que la luz transmite.
Quedan las piras, una sobre otra, el alto pelo para la tarde próxima. Esta mañana la luz filtra en las hojas y la tarde modifica sus tallos. Una granada presa en grutas toscas muda  la materia reciente en una gloria verde  atiborrada entre la clorofila.
Es mejor el resguardo de esa hora que confunde en las sienes. Recogerse.
Asciende entre las pausas y los hiatos en sombra de ascensor ahogando estridencia y
Cuando entro
Los duendes que protegen los vuelos, los capullos, los racimos.
Martiriza a las hojas con sus horas punzantes, 
varias veces actualizo,
UN SUEÑO
AUGUSTA

NATALIA ESTHER CUEVAS
HUMBERTO HAUFF
Nos olvidamos de cobijar las alegrías
un orgasmo embrionario
pero sus voces aún caminan
vestidas con la imagen borrosa de lo que callan
II

una mariposa ciega cayó a la nada                                                         
siente el sarro de la noche en las esquinas
LA NARRATIVA DE JUAN RULFO
Los cuentos de Juan Rulfo .
He estado al acecho de su presencia:
AFUERA ESTÁ LLOVIENDO SOL
KARINA RIECKE
Me molesta el viento indigno
ACTO DE CONTRICIÓN DE LAS TRES A EME
soy un tipo organizado
VEINTISIETE PÍLDORAS
Una, la primera,
LA POESÍA NO LE SIRVE A NADIE, ESTAMOS MUERTOS.
Existe la suerte del día, la mía es levantarme con la cabeza llena de pájaros: Doy los días a la asfixia, al primer trasto en el pasillo, a los números en rojo, al contrabando de perversas resinas, a lo rival de este corazón tuerto, vejestorio, reptil malhumorado, incapaz de góndolas, clavado por lo lastre de las indiferencias, lo que grita y no resplandece, pues de tantas oscuridades se ha llenado la casa que hacer señales de humo emana en lo desacierto.Vivo la noche cuadrada, trescientos sesenta y cinco cubos al año, y apenas he sido lo revuelto, el belicista de las bombas en racimo, príncipe de este antro, fecundo como el moho, manchando las paredes, las sábanas, el estribillo que ya produce nauseas, el formato originar de este culo de mundo que aún osa merecerse las odas.
LAURA ANTILLANO













y estás poco iluminada

no abriga



en lo blando de las articulaciones. Y así por el camino en bicicleta entre los ceibos,
así en el empedrado y la mañana.
El silencio es mejor. Vale la noche, vale el crepúsculo doliente, vale el pasar reiteradamente en las ventanas removidas y ser en ese instante luz en la pared
siguiente. Contra la nuca todo lo que resta:  los posibles espasmos en las hojas
el halo que desprende la emoción.
Mediodía poniendo trapos a los celos proyectando las demás cabelleras esparcidas
y espasmos, pero el rumor persiste, crea un submundo, o un Aire, crece apenas. Un espacio en que moverse desde el pálido papel hasta el sitio en que la carnadura de la voz va al recinto del asma y un todavía puede insinuarse, Aún, rozando el bazo enroscando en un humo como si fuera de cacao a otros anfibios que caen en la maraña de la noche, liban de ahí, entre el olor y el sueño.
Venía obstruyendo desde atrás en demasía adentrando ese tiempo que se agolpa
en lo blando de las articulaciones. Y así por el camino en bicicleta entre los ceibos,
así en el empedrado y la mañana.
El silencio es mejor. Vale la noche, vale el crepúsculo doliente, vale el pasar reiteradamente en las ventanas removidas y ser en ese instante luz en la pared
siguiente. Contra la nuca todo lo que resta:  los posibles espasmos en las hojas
el halo que desprende la emoción.
Mediodía poniendo trapos a los celos proyectando las demás cabelleras esparcidas
y espasmos, pero el rumor persiste, crea un submundo, o un Aire, crece apenas. Un espacio en que moverse desde el pálido papel hasta el sitio en que la carnadura de la voz va al recinto del asma y un todavía puede insinuarse, Aún, rozando el bazo enroscando en un humo como si fuera de cacao a otros anfibios que caen en la maraña de la noche, liban de ahí, entre el olor y el sueño.
Es una bufanda
se enrosca
se incrusta en la garganta
es soga nudo gota amarga
colgada
ahí
donde termina el paladar y se ahoga el cuello
cuando el aliento
cae
hacia
tráquea faringe esófago diafragma
cae
el aliento
rueda
hacia abajo
donde no se ve nada
nada se palpa y se aloja
en la masa sin forma de las vísceras
aprieta
cuando de noche
no te atreves a trancar la cerradura
y cuelgas libre la llave del llavero
porque te envuelve el miedo
de que el portero no te oiga
y que te asalten infarto
muerte súbita y no llegue
la emergencia o que te encuentren
la mano agarrotada en el teléfono
y pasados tres días vengan
a derribar la puerta cuando
el olor a podrido invada
el piso y las paredes porque
todas tus palabras se volvieron arena
y piedra tus oídos que no alcanzaron
a escuchar el gallo que sólo para tí
elevaba la cresta más sonora
no podrá la caricia ni el beso ni
la lágrima
detener el estrépito del día
al derrumbarse sobre tus ojos secos
y todas las ventanas quedaron en clausura
(aunque entreabiertas)
despertará
Jaime Valenzuela nos ha mostrado su cuento cuya fuerza reside, a mi juicio, en su gran poder persuasivo, en el férreo dominio que ejerce sobre nuestra imaginación en virtud de un inteligente uso del lenguaje, que se impone por la eficacia de una simetría o proporción. No en vano él es ingeniero.
En cuanto a Adolfo Pardo y a mí, hemos intentado, o más bien ensayado referirnos a algunas de las múltiples cuestiones que plantes la literatura, que contrariamente a lo que afirma cierta corriente hoy en boga, no está constituida, creemos, ni por el lenguaje, ni por la palabra, sino por cierto conjunto de ideas, imágenes y representaciones sociales, que el escritor busca plasmar en sus textos. Digo ensayado rescatando la significación acertada y hermosa con que bautizó Montaigne sus escritos y no el pesado prestigio académico que la tradición libresca se ha encargado de echarle encima. El ensayo se abstiene de reducirlo todo a un principio; acentúa lo parcial frente a lo total (como si dijéramos la democracia frente al poder, en un ejemplo muy pertinente), tiene un carácter fragmentario; no quiere afirmar algo definitivo, porque la relatividad es inherente a su forma.
Definido el ámbito del intento de “Talleres del Mar”, cabe preguntarse ¿qué sentido tiene ocuparse de temas tan peregrinos, cuando allá afuera está a punto de acabarse el mundo? Para contestar a esta cuestión, empecemos por el principio, hablando del verbo.
La expansión de la lingüística a comienzos de este siglo, su situación de ciencia piloto, tal como lo fue para el siglo pasado la Biología, seguida luego de la Economía Política, produce una situación nueva en el campo del conocimiento, consistente en que los fenómenos tocados por las ciencias humanas pueden homologarse en lo que concierne a su estructura, al lenguaje verbal. Por consiguiente estas ciencias están estudiando textos. Por otra parte, ningún mensaje verbal puede sustraerse a las condiciones propias de la comunicación verbal. En otras palabras la capacidad persuasiva de una verdad cuando está expuesta mediante el lenguaje, aumenta o disminuye de acuerdo a sus virtudes estéticas. Por ello el texto literario, el texto literario con un alto grado de complejidad intencional, ocupa un lugar central como objeto de estudio, y las conclusiones respecto de su estructura y funciones, permiten la especificación del estatus científico de las ciencias sociales. Por si esto fuera poco, está el asunto de la ideología, que se embosca con progresiva sutileza en la superestructura social. Nada mejor, entonces, que las herramientas generadas por el trabajo con la literatura para desmontar la ideología dominante y su pariente putativo, la alienación. Pero ese sería un tema muy vasto y, sobre todo, muy visto. Ya dijimos que nos interesan los aspectos prácticos, más que las disquisiciones. Tratemos de contestar por lo tanto a una segunda pregunta que nos parece más pertinente. ¿Qué escribir?
Según el maestro Carpentier, el hombre latinoamericano se enfrenta al dilema de que, producto del mestizaje cultural, se encuentra a medio camino entre dos realidades distintas y debe equilibrarse en el alambre de esa tensión y crear su propia realidad, su propio suelo salvador. Esa necesidad de definir una realidad, lleva a Carpentier al barroco como salida a la urgencia de describir morosamente cada detalle de dicha realidad. Los europeos no necesitan explicar las características físicas de una ciudad como Florencia; todos la conocen, hasta nosotros la conocemos algo. Pero cuando un cubano habla de la Habana, se ve forzado a describir cada objeto, cada planta de nombre, olor y forma exóticos; explicar los efectos que sobre sus habitantes tiene su clima, etc. El escritor describe esa realidad y como consecuencia, crea esa realidad. Los escritores rioplatenses, en general, adoptan una actitud ya diferente. Están más seguros de lo que describen, quizás menos críticos de sus mitos. El hecho es que nos salen con protagonistas caminando tranquilamente por Suipacha rumbo a Belgrano, sin mayores explicaciones, sabedores acaso que cuentan con un receptor suficientemente numeroso que puede entender cabalmente de qué están hablando.
En Chile, nos parece, que la literatura ha fallado sistemáticamente en darnos una visión consistente de la realidad. El poeta Eduardo Anguita escribía hace algunos meses lo siguiente. “Cuando haya corrido mucho más agua por el cauce de nuestros ríos y a algún crítico se le ocurra mirar hacia la década del 70, fijando su atención sobre lo que se escribió y no se escribió en estos años de corte radical y violento, cuya conmoción parecería que nadie hubiera advertido y que pocos sintieron en toda su extensión y hondura, y si aquel hipotético crítico echa una ojeada severa a la literatura chilena publicada entre el setenta y el ochenta, no podrá dejar de anotar algo así: total ausencia de novelas o narrativa que hayan surgido motivadas por hechos de trascendencia histórica y otros que enumera largamente”, para preguntarse más adelante, “¿Cuál es la descripción de esencia, sustentada y entrelazada a lo personalmente empírico y sufrido en carne viva que va a iluminarle a los chilenos el sentido de estos diez años más preñados de significación, drama humano y proyección histórica que todo nuestro pasado”, para luego afirmar, “por desgracia si grandes han sido nuestros poetas, no pasa igual con los novelistas; ni uno sólo podría contarse hoy que soportara un examen por poco exigente que fuese. ¡Cuantas obras y novelas y autores, jóvenes o consagrados, surgieron en Europa después de la gran guerra! Estamos lejos de pedir tanto como un doctor Fausto, aquella memorable obra de Thomas Mann, que ha sido calificada como la novela “de la responsabilidad europea”. ¿Dónde hallar la novela de la responsabilidad chilena?”
Fuera de ratificar lo que hemos dicho de la falla completa de los escritores chilenos, Anguita hace una afirmación que se ha convertido en un tópico majadero en nuestro país: “Chile país de poetas”. Esta afirmación me resulta por lo manos sospechosa y me gustaría que la investigáramos en esta mesa, pero como tengo la palabra por el momento, diré algo de lo que pienso al respecto. No quiero plantear ni declarar la guerra a la poesía, enarbolando la bandera de la prosa, pero creo que sería útil un contraste para aclarar mi sospecha respecto de la vocación poética del país. Por lo demás, este sería un intento refrendado por los estudiosos del leguaje poético (Jean Cohen), que se valen del lenguaje de la prosa como parámetro y definen los elementos que lo conforman, como accidentes de lo “normal” que sería el lenguaje de la prosa científica. Diríamos que sólo la prosa es actuante en el sentido que sólo ella produce una modificación directa de las cosas y no simplemente una modificación por lucidez, despertándole zonas de oscuridad que hasta ese momento no controlaba. El poder de la prosa reside en una eficiencia superior a la simple presencia ante sí de la posibilidad literaria, al conceder al hombre una aprehensión real sobre el mundo. A partir del Romanticismo hay un narcisismo profundo en la poesía, que no afecta solamente al autor, sino también al lector. Éste tiene frente a ella una relación análoga a la del poeta cuando escribe. La comunicación está de algún modo eliminada, ya que en ambas perspectivas se produce una complacencia de cada uno consigo mismo. Prosa y poesía mantienen una relación con la comunicación, pero esta relación es casi inversa en el segundo caso. Ninguna de Las dos escapa a la comunicación, pero mientras la poesía va, de algún modo, a contracorriente de la comunicación para restituirla a sus profundidades, la prosa trata de superar la separación, o más simplemente, instaurar la comunicación.
Estas características de ambos lenguajes, las relevamos para poder entender el sentido de la mentada vocación poética. Porque no se trata de un problema cuantitativo. De hecho, en el concurso de cuentos del diario La Tercera, hace algunos meses, se recibieron la impresionante cantidad de 6.000 cuentos, lo que no habla precisamente de una carencia. Lo que queremos plantear a la luz de los rasgos que le asignamos a la prosa, es que esta preponderancia de lo poético da cuenta de la ineficacia de los escritores chilenos en general, para producir textos que den cuenta cabal de nuestra realidad. Como en casi todos los países latinoamericanos, la sociedad y especialmente los estratos dominantes de ella, han logrado que la mayoría de los habitantes acepte la versión oficial de lo que es real, acerca de lo que significa vivir, trabajar, amar y morir en nuestros países, haciendo aparecer venerables una serie de mitos que constituirían el “alma nacional”.
Es evidente que, con presupuestos tales, es imposible la tarea de hacer una literatura vigorosa y creíble, que provea visiones de mundo renovadas y libres de los flagelos que hemos enunciado. Esta es la tarea de los escritores jóvenes de hoy. Si no respondemos a este desafío histórico, sufriremos el castigo de la intrascendencia y el olvido.
Y los duendes escapan de todas las cortezas para atisbar el fondo del olvido. Sobrevolando encima de los charcos como si se tratara de un espejo, 
un palantir de fuego que les permita liberar los pórticos, eludir emboscadas.
Por afuera del huerto el reloj de las islas adelanta el verano.
Les muerde el corazón.
Las asesina. 
En la escuela del mundo al revés, el plomo aprende a flotar y el corcho, a hundirse. Las víboras aprenden a volar y las nubes aprenden a arrastrarse por los caminos.
El mundo al revés...
Desprecia la honestidad, castiga el trabajo, recompensa la falta de escrúpulos y alimenta el canibalismo.
Sus maestros calumnian a la naturaleza: la injusticia, dicen, es ley natural. Milton Friedman, uno de los miembros más prestigiosos del cuerpo docente, habla de «la tasa natural de desempleo». Por ley natural, comprueban Richard Herrnstein y Charles Murray, los negros están en los más bajos peldaños de la escala social. Para explicar el éxito de sus negocios, John D. Rockefeller solía decir que la naturaleza recompensa a los más aptos y castiga a los inútiles; y más de un siglo después, muchos dueños del mundo siguen creyendo que Charles Darwin escribió sus libros para anunciarles la gloria.
Cuando un delincuente mata por alguna deuda impaga, la ejecución se llama ajuste de cuentas; y se llama plan de ajuste la ejecución de un país endeudado, cuando la tecnocracia internacional decide liquidarlo.
El malevaje financiero secuestra países y los cocina si no pagan el rescate: si se compara, cualquier hampón resulta más inofensivo que Drácula bajo el sol.
La economía mundial es la más eficiente expresión del crimen organizado.
Los organismos internacionales que controlan la moneda, el comercio y el crédito practican el terrorismo contra los países pobres, y contra los pobres de todos los países, con una frialdad profesional y una impunidad que humillan al mejor de los tirabombas.
El arte de engañar al prójimo, que los estafadores practican cazando incautos por las calles, llega a lo sublime cuando algunos políticos de éxito ejercitan su talento.
En los suburbios del mundo, los jefes de Estado venden los saldos y retazos de sus países, a precio de liquidación por fin de temporada, como en los suburbios de las ciudades los delincuentes venden, a precio vil, el botín de sus asaltos. Caminar es un peligro y respirar es una hazaña en las grandes ciudades del mundo al revés.
Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
El mundo al revés nos entrena para ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos.
Estamos condenados a morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala perdida no nos abrevia la existencia.
¿Será esta libertad, la libertad de elegir entre esas desdichas amenazadas, nuestra única libertad posible?
El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica el crimen, y así lo recomienda.
En su escuela, escuela del crimen, son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación. Pero está visto que no hay desgracia sin gracia, ni cara que no tenga su contracara, ni desaliento que no busque su aliento.
Ni tampoco hay escuela que no encuentre su contra escuela. La publicidad manda consumir y la economía lo prohibe.
Las órdenes de consumo, obligatorias para todos pero imposibles para la mayoría, se traducen en invitaciones al delito.
Las páginas policiales de los diarios enseñan más sobre contradicciones de nuestro tiempo que las páginas de información política y económica. Muchos de los grandes negocios promueven el crimen y del crimen viven.
Nunca hubo tanta concentración de recursos económicos y de conocimientos científicos y tecnológicos dedicados a la producción de muerte.
Los países que más armas venden al mundo son los mismos países que tienen a su cargo la paz mundial.
Afortunadamente para ellos, la amenaza de la paz se está debilitando, ya se alejan los negros nubarrones, mientras el mercado de la guerra se recupera y ofrece promisorias perspectivas de carnicerías rentables.
Las fábricas de armas trabajan tanto como las fábricas que elaboran enemigos a la medida de sus necesidades.
El desempleo multiplica la delincuencia, y los salarios humillantes la estimulan.
Nunca tuvo tanta actualidad el viejo proverbio que enseña:
El vivo vive del bobo, y el bobo de su trabajo.
En cambio, ya nadie dice, porque nadie lo creería aquello de trabaja y prosperarás.
El derecho laboral se está reduciendo al derecho de trabajar por lo que quieran pagarte y en las condiciones que quieran imponerte.
El trabajo es el vicio más inútil.
No hay en el mundo mercancía más barata que la mano de obra. Mientras caen los salarios y aumentan los horarios, el mundo laboral vomita gente. Tómelo o déjelo, que la cola es larga.
¡Empleo y desempleo en el tiempo del miedo!
¿Quién se salva del terror a la desocupación?
¿Quién no teme ser un náufrago de las nuevas tecnologías, o de la globalización, o de cualquier otro de los muchos mares picados del mundo actual?
PÁGINA 2 - POESÍA ARGENTINA: SANTA FE


POBREZA

hacia los tachos de basuras,
revolviendo entre la mugre
y la putrefacción.
Sombra espectral construida en el telar
de un sistema capitalista
tejida con fuertes hilos de poder,
y de ambición.
Nuestra pobreza radica,
en no saber contemplar
la necesidad del otro.
Tal vez sería más fácil
si se realizara el Milagro
de la Multiplicación
de los panes.
Entonces si, este espectral fantasma
se convertiría
en una bella virtud.
Seis millones de argentinos
y entre ellos,
niños, ancianos
hombres y mujeres.


BUSCO VERSOS

paso a google,
no sé qué googlear.
abro el libro que me compré en la feria
de poesía
leo
versos
que me arranquen                                                                
el alma un rato
que la tengo endurecida
una piedra en el zapato
sin sentir que camina
como si fuera puro aire
que se desplaza sin adherirse
a ninguna materia.


LARISA CUMÍN
ARROZ

no sé si aprendí a fuerza
de desbordes y rasqueteadas
o es puro instinto
salgo de la compu y llego
justo cuando no hay más agua                                    
pero no alcanzó a quemarse
– no lo tapo más-
me espera con un vaporcito dulce
y algo de espuma arriba-
puedo escribir un poema
sobre el arroz porque
pueden escribirse poemas
de cualquier cosa
y cualquier cosa puede
llamarse poema
así como llamarse amor-
yo creo que el arroz
me ama, y yo también a él.
Lo cuido
y me recibe suave
sin drama y me sacia
por un rato.
No sé escribir hoy
de otra cosa
no entiendo por qué
nos tratamos así a veces
somos unos enfermos
lo dijimos en algún
momento y no aprendimos
que nos amamos y es más fuerte
concluimos,                                                                    
pero tampoco sirvió.
Por qué no somos
fáciles y amables
como el arroz
por qué me desbordo
rasqueteo heridas, no calculo
y a vos se te va la espuma
lo dulce lo suave
y nos agarramos
al fondo oscuro
de todo esto
amargos
duros
incomibles.


LA LUNA HECHA CUERO

La campanita de Julio nunca sonó.
Las lombrices no serán buenas
o está seco ya este río.
Mientras esperábamos que pase algo
nos pusimos a patear un rato.
Me dijeron que juegue tranquilo
como lo hacen en cada partido.
Que le pegue despacio
y un rato anduve bien.
Un rato.
Porque después me subió La Incontrolable,
como yo le digo
a la fuerza cósmica de pifie
que es mi don.
La enganché mal.
Le pegué con el dedo gordo
dándole vuelo a tal punto
que hizo un eclipse lunar.
El redondel resplandece
luego se viste de cuero
luego se vuelve un esclavo
de la gravedad del hecho.
Sentimos la noche tenue
de una luna hecha cuero.
Eso nos quedamos mirando.
Un reflejo tridimensional.
Cercano e inalcanzable.
Flotando hipnótico.
Bajo el muelle.



una luna apagada, toda olvido;
seres habían amado ese equilibrio
que ahora su muerte brindaba.
Como si forrados en blindex estuvieran
atardeceres, ellos esperaban
lo suyo: el paraíso.
Que le tocó primero por una lotería
de voluntad de Dios y malapraxis;
fue su martirio una prolijidad
y un alimento. Bienaventurada
en su final sin principio.


LA SANGRE DERRAMADA NO SERÁ NEGOCIADA

todavía brilla
y late
transfundida,
en la sangre nuestra,
en la sangre de muchos,
que somos legión.
Corre, circula,
a través del tiempo,
a través de los cuerpos,
a través de la muerte.
Los buitres,
los carroñeros,
los mercenarios de siempre,
que de todo buscan ganancia,
quieren mancharla,
apropiándosela, bebiéndosela,
como si pudieran secarla
haciéndola mercancía
y a la vez
olvido.

Pero aunque tengan
el Poder y la Plata
no podrán chuparla
porque la sangre de Paco
es la sangre de todos
y a un pueblo entero,
por más que insistan,
nunca
podrán desangrar.
PÁGINA 3 - ENSAYO SOCIAL



(Argentina)

LUCHANDO CONTRA LA NEGATIVIDAD


La palabra persona, persôna, según el diccionario etimológico de Joan Corominas, deriva del latín: “máscara del actor”, “personaje teatral” (voz de origen etrusco) y pocos como el sujeto afectado por la mala onda, resuenan detrás de la máscara que oculta sus verdaderas intenciones.
El que mejor ha tratado este tema en la historia de la filosofía es Baruch Spinoza. Ya en sus tiempos, Spinoza habló de encuentros que potencian nuestras energías, además de darnos alegría y de los que las disminuyen y producen tristeza. Cuando dos cuerpos se con-vienen entre sí (el guión es mío), multiplican su potencia. Cuando no lo hacen, se produce un mal encuentro, semejante a una especie de envenenamiento. 
El filósofo Santiago Kovadloff confiesa cruzarse a menudo con este tipo de personas y rogar que en ese instante alguien en el teléfono lo libere de la situación. Comenta que pone el acento en los vínculos más que en las personas, porque mucho depende de quien entable una relación con él. Por otra parte, al preguntarse sobre si la gente se cuestiona qué es lo que uno produce en el otro, se responde que él también puede irritar y ser muy aburrido en su vida pública. De todas maneras, ubica como rasgo dominante de la toxicidad "a las personas monologadoras y autorreferenciales y a aquellos que nos aplastan". El corolario es el tedio, el desinterés y la urgencia de alejamiento, dice. Y arremete contra los simuladores y contra aquellos vínculos cimentados a partir de una necesidad tramposa: "La de no relacionarse realmente". 
El mal humor se ha convertido, a nuestro pesar, en el paradigma de la vida cotidiana. La falta de sosiego, o más bien, de tranquilidad, me recuerda al gran escritor portugués Fernando Pessoa, con su “Libro del desasosiego”, en el que describe, magistralmente, la angustia detrás del malhumor, muchas veces fundado en el extrañamiento hacia la vida y a la realidad que rodea. Esto último es lo que produce la mala onda o mala vibra que, muchas veces, es un extrañamiento respecto al mundo, sensación que deviene de una civilización ajena a nuestras necesidades. 
¿Cuáles son las causas para que en la cultura actual prevalezca el mal humor? Freud plantea que la cultura está atravesada por un malestar que deviene de la condición pulsional del ser humano. Este se manifiesta en los límites para alcanzar plenamente la felicidad del individuo dentro de la cultura. Por ello señala que desde tres lados amenaza el sufrimiento: 1°) El cuerpo propio, cuyo organismo está destinado a morir. 2°) El mundo exterior que puede destruir al sujeto. 3°) La relación de éste con los otros seres humanos en la familia, el estado y la sociedad. Si las dos primeras fuentes del sufrimiento las considera inevitables, la última es inadmisible, ya que no se puede entender por qué las normas que nosotros hemos creado no pueden protegernos y beneficiarnos a todos.
Freud, desde sus primeros escritos, trata de dar cuenta de estos fenómenos a través del estudio del chiste, lo cómico y el humor. El chiste y la risa consecuente establecen claramente que la subjetividad se realiza en la intersubjetividad. Es la más social de todas las funciones psíquicas que producen placer, ya que se comparte. Por otra parte, al compartirlo, posibilita el entendimiento de que somos seres finitos. Pero también, es importante, valorar la necesidad de crear una esperanza sostenida en una razón apasionada. 
Para concluir, quiero destacar que la vía del humor puede ser la mejor manera para expresar la propia realidad. 
Susana Grimberg. 
Psicoanalista, escritora y columnista.
PÁGINA 4 - POESIA ARGENTINA: FORMOSA


LA CARRETERA DE LOS INCENDIOS

es negra brillante es una serpiente
veo la noche, 
nuestras voces seguirán rectas 
veo la noche desde una botella.

no pronuncia palabra,

desde el génesis hasta nosotros,

POEMA 4

y ahora la humedad las enmohece

y andan por los cuartos tiritando

y al amanecer debemos buscarlo
desmalezando la bruma a machetazo limpio.

En las escuelas expuestas bulle el clima
y retozan niños y esperan hombres
a quienes les sale del pecho brotes
para bendición del cántaro.

verdes de coraje duro, y en las almas irritadas
el salvaje aliento de junio
reniega incesante.

GINA ESCOBAR
MUJERES

Hay mujeres que encallecen sus manos
forcejeando con la vida.
Hay mujeres que blindan el corazón
ante la injuria
para preservar el néctar a los justos.
Hay mujeres de viento y llamarada
iluminando el infinito con su alma.
Hay mujeres embistiendo tenazmente
a la injusticia
y relamiendo su propio dolor
bajo la almohada.
Hay mujeres de laurel y manzanilla,
hembras de puño en alto y atrevidas,
cuchillo la mirada,
espalda erguida
bálsamo tibio o banderas aguerridas.
Hay mujeres que por su hombre
encienden en el pecho,
una estrella en la voz,
una metralla.
Hay mujeres que inventan cielos
para enseñarnos a volar con nuestras alas.
Hay mujeres que guardan la mirada
para el sufrimiento de los parias.
Hay mujeres de ovarios, compañera
hay mujeres así, por todas partes.
En el monte la llanura en el estero
en las cocinas de las casas
en las sombras de las calles.
Hay mujeres en el valle y la montaña,
mujeres que pelean y que aguantan.
mujeres de estirpe como robles
callan a veces…
pero no las callan.
Hay mujeres tan mujeres,
de tal magia
que aunque ligeras sandalias caminaron
profunda huella
nos dejaron marcada.
Hay mujeres compañera, tantas
que resumen la belleza y las agallas.
Mujeres que de hembras son un arte.
Pero hay una, sólo una, tan amada,
que en la honda herida del amor,
hizo un baluarte.
Una, solo una,
que con solo invocarla,
nos hace inmortales
a todas las otras.
Una, cuya talla de mujer
la gloria y los honores amerita,
erigió el pueblo en su memoria
pero quiso que la llamaran,
solo y simplemente, Evita.

ORLANDO VAN BREDAM
POEMA NUEVE

En esta casa fui feliz.
Eramos cinco alrededor del fuego
donde crepitaba la inocencia.
Las ventanas se abrían a la tarde
y un aroma dulzón buscaba el cielo.
Tenían dulcísima música ovillada.
Si alguien las abría
los pájaros que dormían en sus vetas
despertaban
y les crecían alas
y picos
y plumajes.
y en una red de cantos, enjaulada.

ZULMA LILIANA SOSA
TURBACION DE LA CUEVA Y LAS CORRIENTES DE AGUA
“ aún viaja la distinta...la extraña ” Marcos Silber

duración de las cosas sujetas a cambio / calle de Los Muertos /
y se turbó la viajera de las corrientes de agua /
perforó los ojos de la lengua de la Cueva /
vomitó la paciencia de ese sitio / la memoria de los acantilados /
“ y tu cabello” / le decía El Diablo
ella olía sus pies con la mirada torva en la luna /
olía perfume besado a fuego en las nalgas /
( y se mojaba / la desgraciada )
de la boca sangran pumas ya mascados /
un licor misterioso que sorbió de los árboles / y alas /
esa agregación...
¡ tanto tiempo temblando al Sur! /
piensa / y las lame / instalada en los límites /
después de ubicar la ciudad /
donde habló de irse /
para siempre /
Zulma...
PÁGINA 5 - NARRATIVA

SONIA CATELA
(Argentina)
HOMBRE CONTRA SÍ MISMO

Mucha fiebre, mi marido en llamaradas debe consultar a un doctor, pero ¿él? Andá Simón, seguro te pegaste un virus, una infección en alguna parte de tu cuerpo. Tosés demasiado.
Pero este hombre, que se rige por su propia Constitución personal, rechaza mi sugerencia violatoria de su carta magna: --Mirá si yo, justamente, me voy a poner en manos de los médicos y la industria farmacéutica proveedora de venenos, ambos socios de este multimillonario negocio en que han convertido la medicina.
Y diagnostica: -‑Me curaré con ajo. El ajo mata todo, bacterias, virus, parásitos.
Pero ¿no se da cuenta que sin una receta de profesional diplomado, le van a descontar los días que falte? ¿cómo justificará ante la empresa su no concurrencia al trabajo?
El escribe una carta con sus puntos de vista sobre tal ausencia, lo que seguramente le va a costar el puesto en la compañía Bayer donde trabaja desde hace un par de meses.
No hay empleo que Simón pueda prolongar en el tiempo, aún de proponerse ese objetivo.
Porque vaya si ostenta antecedentes en su prontuario. Como cajero del Money Bank se presentaba ante su mostrador con remeras que agitaban sus "Yankis go home", "No son ustedes los que nos dan de comer, patrones, sino nosotros los que llenamos sus bolsillos". "Abajo el imperialismo yanqui". Y citado cada vez por el gerente e intimado por fin con amenaza de despido si repetía una vez más uno de esos ultrajes, terminó cerrando la puerta detrás de él como un triunfo.
Simón se encoge de hombros. Se entrena en cursos diversos y ahora ha cambiado de estrategia. En vez de exhibirse, disimula. Cada vez que puede sabotea a la empresa para la que trabaja, pero desde el anonimato. Activa la alarma de incendio con humo de cigarrillo y el supermercado debe evacuar a clientela y personal, lo que representa para la empresa lo peor del horizonte: paralización de ventas durante algunas horas. Simón se retrae, luego permanece inactivo un par de semanas. Después vuelve a arremeter: desconfigura el sistema de internet: -‑Inútiles‑, grita el gerente del hipermercado a los encargados de la red y el equipo se vuelve loco porque ya se perdieron las ventas de media jornada con las cajas imposibilitadas de funcionar.
Simón brinda con un trago de tequila.
En Maxims, otra de esas grandes empresas, llega un día y realiza su rito de la pachamama. Según él, sigue la tradición de su abuelo coya.
-‑Madre tierra -tiende en el suelo el manto multicolor, altar de la ceremonia, coloca sobre él ofrentas, chicha, agua bendita, hojas de coca, porotos. Y danza alrededor ingiriendo aloja entre velas blancas que circundan su locura, con excrementos de vaca que él agita y convierte en sonoridades andinas.
Escenografía que espanta a la clientela.
Cuatro forzudos lo transportan al sótano y lo arrojan al piso polvoriento así "entrás en contacto directo con tu tierra".
Pero a Simón nada lo inmuta. Sin embargo, hoy lo sacude una noticia necrológica: -‑Acaba de llamar tu madre, mi querido. Ha muerto tu viejo.
El patriarca. Dueño de un taller metalúrgico que provee de repuestos a cierta compañía automotriz y da empleo a cien personas. Apenas cae la última palada de tierra sobre el difunto, Simón se hace cargo. Entra en la metalúrgica con su título de patrón colgado del pecho. Dos reflectores apuntándole el rostro. "Vamos a poner las cosas en claro, señores -declama Simón con autoridad-, aquí se viene a producir, en serie. Cadena que no puede ser interrumpida por alguien que quiera rascarse los genitales. Marcaremos metas de producción. Metas que irán superándose bimestralmente. Fichas individuales de rendimiento y colaboración. Quien no concuerde con los nuevos procedimientos y métodos de eficiencia, tienen la puerta abierta para marcharse".
Discursea, de corbata y traje. Recibe los aplausos de los chupamedias devolviéndoles promesas de recompensa.
Simón se descascara de sus sucesivas capas, llegando a quien verdaderamente es. Simón amo. Simón mandamás. Simón dueño y cacique.
Brazos en alto, agradece los aplausos como general en el palco de la Rosada. Simón alzándose en su total magnitud: patrón
PÁGINA 6 - POESÍA ARGENTINA: SANTA CRUZ

MARITZA KUSANOVIC
YO NO ESTOY HACIENDO POLÍTICA

Su forma de andar y sentarse
es política
Su forma de ver y desde donde mira
es política
Sus deseos y sus gustos
/sus ascos y dis-gustos
es político
Usted es político
Su vestimenta y su desnudez
es política
Su alimentación y su dieta/
su orden y su basura
es política.
Usted es político
en su lengua y en sus oídos
En lo que toca y lo toca
En lo que deja de tocar
y en lo que nunca le toca
Usted es político.
En escena o como espectador
En su actuación y en su aplauso
es político
del lado en que dormís en lo oscuro
Y del lado en que te levantás
cuando no hay soles:
político.

JORGE ALEGRET
EL AURA

Es la memoria de las ausencias,
y alrededor el páramo.
La época: vestiduras del deseo,
y escenas para esas ausencias,
fantasmas en escenografías
que se renuevan inexorables,
como la declinación de la carne.

SEBASTIÁN TRESGUERRES
1.

con tu música de voz.
llena de ácidos con armadillos 
pululando bolsas de basura
persiguiendo sardinas ciegas,
masticando niños que han matado con subsidios!
el estuario de frío surcado por los fríos orines del pueblo,
una gaviota vuela y extraño tus ojos, 
Guanaco Eléctrico canta archivos comprimidos 
dulce ternura! le pido a alguien 
que traiga tus ojos en tus hojas
y me contesta “grjjjiiiiiiiiiiiiiiijj, grjiiiiiiiiiiiuuuuuujjj”,
Amo raro patagonia 
casi muerto de frío y de cerveza, 
casi fuera de esta mente.
2.
cuando la meseta esté podrida 
y gaviotas deformes 
¡políticos gigantes cagando mierda radiactiva!, 
achicorias con los pétalos llagados.
3.
[hiéreme con las puntas de tus vellos decapitados.
[inyéctame con tus uñas con tus jeringas el amor de nunca, 
el amor de nadie.
4.
veo ella en las mesetas de sodio,
en el odio de la estatua de bronce, 
en la luz que lleva hielo al sol.
5.
fuego acuático en un mundo,
sube el corazón de hielo iluminando el anti-día.
triza semi-luna vaginal bajo tu pubis en invierno
la muerte es una diosa lésbica.
Lloran sodio tus pezones 
transparencia de los vidrios,
danza en sangre la memoria de los perros subidos a los perros,
hígados y gónadas empiezan a apalear el amor de nuestros corazones:
torturemos tus vísceras huecas,
la puta que eres en la mitad de tu cuerpo.
admiraba su azote constante,
absorto por la genialidad
de su crueldad infinita.
Abriendo franjas, largas,
finas, tersas, intensas,
rojas carmesí corría lenta
y suave sangre caliente.
Destellos de ira
pestañaban en su mirada
atravesando su cordura
llegando a la locura.
En la comisura de sus labios
se desprendía su inmensa sonrrisa
sus latidos, eran alaridos de placer,
gozo y desenfreno cruel.
Su gemir eran melodías a sus oídos
el crujir de huesos mecía su cansancio,
pintando de azul morado
el cuerpo inanimado de su víctima
escribía en el suelo su pobre vida,

para él, sólo su juguete preferido.


PEDRO NICOLÁS CARRIZO

MADRUGADA DE LA ÚLTIMA GOTA


Busco 

en el aceite de su garganta 

un cántaro de uvas asesinadas. 

Sediento como aborto de billetera 

suicidándome en el suicidio 

que se sumerge en la claustrofóbica cascada 

de su boca. 

Y en esa cucharada de lengua 

que bate la prolijidad de las caries 

me da la sangre tibia 

su alma humedecida de tabacos. 
Luego beso mi boca. 
Hedonista de una obsesión unitaria. 
Vampiro añejo de fermentados cristales. 
León que lame sus barbas manchadas de muerte. 
Ella dice “te amo” 
y mi desvarío responde: 

“fuí por la última gota de vino” 
PÁGINA 7 - ENSAYO

LUIS BRITO GARCÍA
(Venezuela)
ENSAYO SOBRE EL ENSAYO LATINOAMERICANO:

1. Con perdón de los ensayistas: las estrellas del equipo de Nuestra América son narradores y poetas. Y no por falta de oportunidades al bate. Hojee el lector cualquier publicación cultural y la encontrará agobiada de enjundiosos tratados. Apenas por el qué dirán se admite un poema (breve) o un relato (brevísimo). Según algunos papeles literarios, poesía o narrativa no son literatura. Pues todo ensayista ejerce de crítico, y ningún jefe de redacción le rechaza un trabajo por pavos de la represalia. Otra cosa sucede con las editoriales, las cuales saben perfectamente que el público quiere versos y ficciones. Con ellos se llenan las librerías, a excepción de los manuales de autoayuda y los ensayos sobre el último grito de la moda cultural europea.
2. Género que pretende resolver enigmas, es el ensayo el mayor misterio de nuestras letras. Se estila rechazar como ensayo cualquier texto que demuestre de manera científica lo que afirma. Si además fuéramos a exigirle no incurrir en ficción o poesía, no quedaría títere con cabeza. El problema de juzgar los ensayos es que sólo los critican ensayistas. Pero el tiempo es el único capaz de revelar su perennidad o irrelevancia.
3. La imposibilidad de definir un género no implica la dificultad para clasificarlo. Negar que en Nuestra América se cultiva un ensayo político sería pretender la inexistencia de Bolívar, Sarmiento, Martí, Vasconcelos, Mariátegui o Benjamín Carrión, quienes fueron ante todo ideologías en pie de guerra. El poder toleró el ensayo político mientras saliera positivista, vale decir, partidario de la sustitución de la población y cultura americanas por las europeas. Después, parte de los más celebrados ensayos políticos se redactaron para demostrar que el arte no debe ser político. Consúltense los demoledores ensayos La CIA y la guerra fría cultural, de Frances Stonor Saunders, y Mundo Nuevo, de María Eugenia Mudrovic, quienes prueban que mediante el llamado Congreso por la Libertad de la Cultura y la Fundación Ford, la policía política del más grande imperio de la tierra financió un elenco de revistas y ensayistas europeos y latinoamericanos para que predicaran el apoliticismo. Toda policía es política, me dijo una vez un guerrillero sandinista casi niño. Todo ensayo también.
4. Pero para un ensayo la mejor forma de ser político es no serlo. Releamos Memorias del Fuego, de Eduardo Galeano. Ni ostensible catecismo ni visible proselitismo electoral lo agobian. Las voces de la Historia dialogan con las tramas de la epopeya, de la cotidianidad, de la exageración. Hasta las miserias tienen su sitio para contrastar con la talla ciclópea de la saga. Contra la panegírica que califica las Memorias… como Historia, narrativa y poesía, alega el resentimiento que no son ni lo uno ni lo otro ni todo lo contrario. Acierta: son el ensayo épico, que enseña que cada gesto, cada escaramuza tiene su sitio en la colosal batalla del mundo.
5. Ah, por favor, nada de épica, me dirán. Somos indios mansos sin más patrimonio que la resignación. No, señor: se nos murió la Historia y nos dejó vivitos de milagro. Está bien. Allá va el otro ensayo que sigue a los seres pequeños demostrando que son grandes a su manera. Aquí está el huraño Carlos Monsiváis reseñando a los meros machos que acuden en tropel a las galas de Juan Gabriel, a los topos humanos que salvan prójimos en pleno terremoto, a los movimientos sociales que proliferan en un modo de vida mexicano que sólo se puede definir como"la catástrofe diferida". Por allí anda Edgardo Rodríguez Julia informándonos sucintamente de los éxtasis de Una noche con Iris Chacón (la bomba de Puerto Rico). Allí está José Ignacio Cabrujas hipotetizando que en cierta época se prohibía retratar a los diputados porque eso ponía en cuestión su virilidad. Es el costumbrismo metafísico: una crónica de lo trivial que revela profundidades y abismos, cuando no ternuras.
6. A ver, ya nos pusimos bolerísticos y terminaremos nostálgicos. Por ese camino se afirma que es no sólo recuperable sino valiosa la inanidad de la memoria, y así llegamos a textos capitales como Caracas física y espiritual, de Aquiles Nazca, o La tierra de Venezuela y los cielos de sus santos, de Alfredo Armas Alfonso, o Gallego de Samuel Barnett.
7. Ya está. Ya dejamos de lado todo vestigio de raciocinio salvo por su fruición estética o decorativizante. Por aquí se va por el ensayo barroco, que opera, como el estilo que le presta su nombre, excitando la fe por vía de la abrumación sensorial. José Lezama Lima originó el pecado de suscitar atmósferas de paralizante éxtasis acumulando referencias más que cultas culteranas. Diáfana sierpe de la alucinación severo maneja Sarduy. Maravilla cómo se afana tanta sombra engastando fulgores. Lo que se dijo, se dijo, irrefutable en la carnalidad del verbo. Trópico entrópico.
8. Dos caminos hay hacia la mística: la proliferación y la sencillez. Vale decir, todos los caminos llevan a la unión trascendente, por la selva barroca o por el desviado trazo de la parábola. No ha menester teología, ni siquiera de la Liberación, para despojar el ensayo de enrevesadas pompas eruditas y dejarlo en el hábito franciscano. Y sin embargo dice mucho algún apólogo de Frei Beto sobre los llamados patrimonios de la humanidad, o alguna florecilla de Ernesto Cardenal sobre la poesía de uso.
9. Diagnosticó Meter Brook un Teatro Muerto, correcto, bien montado, pero que como el amigo latoso aburre a todos y a nadie interesa. Sírvanos su certificado para clausurar la urna del Ensayo Cadáver, que no está muerto, sino mal embalsamado. Acucioso, atildado, melindroso, maquillado, informado, compuesto. Del difunto hablemos bien y démosle sólo la última mirada antes de su descanso eterno. Muere sin nacer todo relato o verso ensayístico. Sólo está vivo quien se va de juerga con las malas compañías de la narrativa, la poesía y la contundente estadística.
PÁGINA 8 - POESÍA ARGENTINA: CORDOBA

SERGIO PRAVAZ
EL VUELO DEL JARDÍN

El camión antidisturbios
es inmenso para el jardín




ANGIE FERRERO
LA SOGA EN LOS PIES

y en las noches de lluvia cierran sus paraguas

entregándose a las lágrimas que por años no cayeron de sus cielos
Hay mujeres que dijeron que sí hasta partirse el mentón y sangrar apenas
y que hoy sacuden sus cabezas en un grito de ya no
Mujeres que dejaron sus armaduras para dormir la siesta con la ventana abierta
que con valija en mano o sin ella
salieron de las cuatro paredes de su asfixia
Mujeres que empuñaron los cuchillos y atravesaron las entrañas de su culpa
corriendo sangre de su sangre
matando ancestros y fantasmas
Las veo en las calles con miradas feroces
cortando las cuerdas vocales de sus miedos
y ya no escuchan que no valen
sólo su silbido al recorrer las veredas

LUIS ALBERTO AMBROGGIO
CANTO II

SONIA RABINOVICH
MEMORIA


Por qué no nos queda al menos
una marca en la piel.
Algo que diga
que nos ganaron los volcanes
que nos abrasó la lava
que no hubo día ni noche
ni pensamiento ni bosque
ni marea
pero que estuvo todo
                    sin embargo.

Por qué no nos queda una señal

una memoria para tanto olvido.

ALEJANDRO SCHMIDT
HORIZONTE

El árbol no tiene paz
Salen sus padres del río
Y lo abandonan
La floresta
Del cielo
Se desprende
Pero
Sola
Vibra el perfil de las ciudades
¿Das al horizonte sombra
Muy
Conmovido?
Sabe
El tiempo
Ir 
Lejos
Lejos
Recuerda
Querido arbolito
También yo
Fui un hombre quieto
Que lloraba

SUSANA CABUCHI
EL DULCE PAÍS

Entonces, tus ojos eran caramelos de miel
y hablabas
de las bicicletas que regalaba el Niño Dios
a los que no podíamos comprarlas.
El río se callaba para que tú contaras figuritas.
Yo era alegre,
y eran alegres los nísperos del patio.
Y tú eras otro,
no el hombre de hoy
lejano como todos.
Cada domingo era una sorpresa de ciruelas,
de plaza con hamacas.
Tu padre cantaba en el taller
mientras tu madre
lavaba mamelucos de amor y aceite.
El mío no había partido todavía
y llegaba al hogar con dulces y regalos.
Yo oía con asombro tus mentiras
y creía en gigantes voladores
y en ángeles guardianes
que cuidaban tu ropa y mis zapatos.
Por cada diente el ratón nos compraba mandarinas.
La abuela, abría el gran ropero
y sacaba
turrones envueltos en papeles crocantes.
Si vuelves, como entonces,
con sombrero de piel y las manos con barro
verás, que guardo aún
el corazón de las manzanas.


los cerrojos ardían como una rosa de fuego en el desierto

Era  el país de las maravillas
con las campanas doblando el bronce de los días
Entonces   ella     la palabra      
la descarada 
la que camina a cuatro patas por el guadal y sin pudor amanece dormida en los burdeles
la inequívoca de los ojos vendados 
 desplegó sus alas ante mí

y dijo    calladita        jamás

PÁGINA 9 - NARRATIVA

MARIANELA PUEBLA
(Chile)
PRIMER VIAJE

Con la mochila al hombro subí al autobús. Era la primera vez que viajaba solo, y eso me hacía sentir adulto. Mi abuela estaría esperándome en el otro extremo del trayecto. Sentí las campanadas de un reloj anunciando las 8 de la noche. Me sorprendí no saber de dónde vinieron esas campanadas. Pero al ver el rostro indiferente de los pasajeros, decidí no prestarle atención.
Llegué hasta el número 13 y me acomodé en el mullido asiento junto a la ventana. El bus se ponía en movimiento y dejaba una estela de pensamientos apesadumbrados, que caían sin ruido y asustados al sentirse lejos del confort de mi cerebro. Puedo decir que habían muchos pasajeros en los otros asientos, sólo que el espacio junto a mí continuó vacío hasta la próxima estación de buses. Un hombre pequeño y raro dejó su maletín en el compartimento, sobre nuestros asientos, y se ubicó junto a mí. Lo miré de reojo, pero él parecía ignorarme y opté por observar la calle que se alejaba con su bullicio de vendedores ambulantes y no darle importancia.
Al salir a la carretera el bus tomó más velocidad. Las luces de neón alumbraban, hasta que salimos de los límites de la ciudad y nos adentramos en la selva asfáltica y oscura, iluminada sólo por los vehículos que allí transitaban. Saqué mi celular y me acomodé para encontrar algún juego entretenido. En ese momento el bus apagó sus luces y algunos pasajeros prendieron las lámparas personales de sus asientos. Pensé en encender la mía pero algo me lo impidió, fue sorprendente, el hombrecillo me estaba ofreciendo un cigarrillo, lo miré con horror, nunca en mi vida he fumado me dije para mí. Sacando coraje y con voz desconcertada le dije que no fumaba y que sólo tenía 14 años. Además, musité en un murmullo que estaba prohibido fumar en el bus. El hombre hizo caso omiso y encendió tranquilamente su cigarrillo, expulsando el humo sobre mi cara.
Moví mis manos molesto en señal de protesta, mas, el hombre sonrió mostrando un diente de oro que relucía en su boca, mientras disfrutaba su mala educación. Entonces me di vuelta hacia la ventana tratando de esquivar su grosería. Deseé que los otros pasajeros lo denunciaran y lo hicieran bajar del autobús. Qué desgracia, ahora que viajaba sólo y quería disfrutar de mi libertad por unas horas, y este individuo hacia cosas desagradables y prohibidas. Escuché su voz carrasposa que me hablaba. Lo miré muy feo, como diciéndole y ¿ahora qué quieres? Él parsimoniosamente me encaró, expulsando el humo que mantenía en su boca. ¿Qué hace, le reclamé? Mira niño, te estoy ofreciendo algo que te gustará mucho, prueba un cigarrillo y verás que no me equivoco. ¿Está usted loco? Aquí no se puede fumar y no me apetece su cigarrillo, ¡vaya a fumar a otra parte!, le contesté indignado. Cálmate niño o te bajarán del bus. ¡Al que bajarán es a usted!, si me sigue molestando. Te diré una cosa chico, este bus no llegará a destino, si yo me bajo se acaba el viaje. Lo miré incrédulo, realmente el tipo estaba loco de remate, a lo mejor era un delincuente e iba a asaltar el bus, pensé. Preferí no continuar esa estúpida conversación y nuevamente traté de concentrarme en mi celular. El humo del cigarrillo invadía todo el bus y no podía creer que nadie reclamara, esto era inaudito, si mis padres se enteran pondrán un reclamo en el terminal de buses. No entendía cómo nadie hablaba o el ayudante del conductor no se paseaba por el pasillo como usualmente lo hacía.
Tosí varias veces con el fin de hacer un poco de ruido y advertir a los otros pasajeros sobre este tipo, sin embargo nadie se movió de sus asientos, parecían estar en un mullido sueño, mientras yo seguía tosiendo de verdad por el humo que me rodeaba. En un momento el tipo se levantó tranquilamente y anunció que iba al baño dejando sus cigarrillos en su asiento. ¡Cuídamelos!, dijo y se fue. Yo me quedé atónito, era el colmo de la patudez. Salí del asiento apurado, quería encontrar otro lugar para viajar solo. Lo que más me llamó la atención y puso mis cabellos de punta, fue comprobar a medida que avanzaba hacia adelante, que no habían pasajeros en los otros asientos, ¡el bus estaba todo desocupado! Entonces fui hacia la cabina del conductor y golpeé con desesperación la puerta, pero nadie me abrió. Con fuerza la empujé y con estupefacción descubrí bajo una nube de humo que el hombrecillo manejaba el bus, tenía un cigarrillo entre los labios y con una mueca irónica me dijo que volviera rápidamente a mi asiento, que no tenía permiso para abandonar el bus. Corrí como loco por el pasillo casi llorando, no había nadie. Por las ventanas se veía a la carretera avanzar con rapidez, cual un relámpago. Volví a mi asiento entre lágrimas de terror, me ajusté el cinturón, lancé la caja de cigarrillos lejos de mi vista, hasta que sentí el estruendo.
No sé cuánto tiempo transcurrió de aquello, desperté cuando un bombero me pedía que desabrochara mi cinturón. Miré atontado a mi alrededor y vi gente herida, gimiendo, fierros retorcido, asientos salidos de su lugar, Todo era un caos. Como pude me levanté de mi asiento que milagrosamente se encontraba en su lugar. MI cabeza estaba inmovilizada, alguien me había colocado un cuello y con dificultad me ayudaron a salir de ese infierno. No entendía nada, miraba a los heridos en el suelo de la carretera, mientras las ambulancias ululaban llevando a esa gente a los hospitales. Un enfermero me revisó las piernas. Me quejé de dolor  de cabeza y espalda. Anonadado pregunté ¿qué pasó? El enfermero me dijo que al chofer le había dado un infarto mientras manejaba y que tuvimos suerte, que hubo pocos heridos, algunos sí de gravedad, pero una sola persona muerta, el conductor. Menos mal que venías dormido y con el cinturón puesto, ¡buen chico!
Un bombero me trajo un bolso negro que reconocí de inmediato, ¡ése no es mío!,  tengo una mochila, dije, pero él abrió el bolso y mostró mi celular, ¿no es tuyo? Lo miré y reconocí, sí, es mío, ¡Oh, entonces el bolso es tuyo muchacho!, ah, mira, ¿ya estás fumando?, ¿no?, preguntó el bombero con una sonrisa. Quise abrir la boca para protestar, pero él me calló. Shiss, no les diré nada a tus padres, susurró. Este… Shiss, no te esfuerces, vamos hacia el hospital, relájate chico, adiós. Antes de que el enfermero cerrara la puerta de la ambulancia, lo divisé, ahí estaba riendo a boca abierta con el bombero, se veía su diente de oro, me saludo con la mano, no pude más, mi cabeza giró y giró y perdí el conocimiento.
PÁGINA 10-POESÍA ARGENTINA: CHACO


MEMPO GIARDINELLI
SONETO PARA AUGUSTO ROA BASTOS

Esta tierra, señores, es la tierra
de Patiño, del Hombre y de su Hijo,
donde un Yo, Supremo, así lo dijo:
que es suprema idiotez hacer la guerra.
En el Norte del Plata, fulgurante
domicilio del puma y de la garza,
donde duele el amor y a veces se alza
el sol con las guitarras por delante,
no dejaré esperanzas en la entrada.
Son tus libros el canto y el regusto
del bautizo en ríos y cascadas
—Paraguay, y Bermejo, y Pilcomayo—
para cantarte, universal Augusto,
yo que sigo cantando cuando callo.


ELLA


CLAUDIA MASIN
SEMILLA

A la memoria de David Moreyra, el chico de 18 años que murió en Rosario tras tres días de agonía después de ser linchado por una multitud tras un aparente intento de robo.

Yo quiero estar en la respiración dificultosa del chico moribundo,
desde la niñez y lo maldiga.

SUSANA SZWARC
HORAS
Esa niña flaca, decimal con su flor
PÁGINA 11 - NARRATIVA 



Como ha señalado Giuseppe Bellini, la autentica renovación de la narrativa mexicana se debe a Juan Rulfo, por los relatos  recogidos  en El Llano en llamas y la novela Pedro Paramo. Señala que Rulfo, en sus cuentos y en su novela  produce una revolución en las estructuras narrativas y  es importante en sus relatos la utilización del tiempo , y  la manera como este lo distribuye .

Otro factor importante proyectado en sus cuentos es el encuentro de voces.   Rulfo en sus cuentos nos ofrece una serie de datos cotidianos de su entorno. Esos ríos descarnados , gestos patéticos  o lúbricos  existen o han existido en  su mundo familiar y de pronto se nos revela la otra vertiente; todo queda abstracto desenfocado, absurdo. Es el arte de eludir la realidad  que utiliza el autor  en su momento histórico.
Para Carlos Fuentes en la nueva novela hispanoamericana, Rulfo se convierte en la semilla de escritores como Azuela en su novela Los de abajo .
Los personajes de los cuentos de Rulfo están muy ocupados en sobrevivir , en luchar, defenderse , atacar para poder sentir  piedad, remordimiento o melancolía. En Rulfo Jalisco sigue siendo el Jalisco de Azuela, los sucesos pasaron pero  él, los reconstruye como  en sus obras ya antes mencionadas.
Nostalgia de un pasado , de un paraíso  perdido , da origen a ese cariño de Rulfo por los muertos, testigos malsanos que atormentan al personaje de su única novela y que es una característicos  en casi todos los cuentos que escribió.
Abundan entre los personajes de sus cuentos  los huérfanos, los personajes que buscan en vano a su padre. Todos pertenecientes a individuos de los márgenes de la sociedad, marcados siempre por un futuro incierto y cuando no  miserable abocados al fracaso sin atisbos existenciales.
Si en algo se ha puesto de acuerdo la crítica , es en señalar  que el arte de este escritor  es sutil y variado , la búsqueda de un paraíso perdido. El contrapunto, habrá de resultar bien diverso, incluso opuesto, hecho de ironía, de crítica mordaz,  de inesperados efectos cómicos.
El humor de Rulfo es cruel y exige siempre una víctima. En sus cuentos el mundo exterior es opaco, gris. El purgatorio es imagen simbólica de una existencia incompleta que no puede encontrar descanso. Es también una de las características señaladas por la crítica entre ellos  Fuentes, que la importancia de los mitos  en la obra de Rulfo es un elemento  recurrente.
Una de las cualidades  fundamentales de los cuentos de Rulfo, lo constituye la brevedad . Estos se basan en el diálogo o el monologo  interior de los personajes  que surgen de un campesinado taciturno. Entre los cuentos que componen El llano en llamas ; Nos han dado la tierra, Macario, Lubina.
Como otros  críticos,  Fernando Alegría ha señalado refiriéndose a los cuentos de El Llano en llamas , que Rulfo busca efectos patéticos, sin preocuparse mayormente por los detalles de la caracterización  de sus personajes  ni complicar la trama. Le basta  el lenguaje  primitivo y mágico de sus indios, el aura de santidad que adquieren al convertirse en víctimas. Continua afirmando  que  en la sencillez de los relatos de Rulfo se esconde  una violencia brutal que no siempre estalla pero que aguarda como una bala para saltar al hombre.
Por otro lado Harss  señala que en los cuentos de Rulfo,  este no filtra la realidad a través del lente de prejuicios  civilizados sino que la muestra directamente al desnudo. señala que las estampas presentadas en  sus cuentos son impresionistas . En este espacio pierde la vista en espacios brumosos, densos, grises que se extienden por lugares desérticos.
Sin embargo hay en la prosa de Rulfo una riqueza verbal , lírica casi poética  en la que se expresan los personajes de la novela Pedro Paramo. Hay escenas  fantásticas   del realismo mágico en la que logra impactar al lector como si estuviese allí viendo cada detalle que describe . Por otro lado juega con los fantasmas recreando descarnadamente escenas de grandes contrastes entre luces y sombras , creando así efectos en la que el lector parece darle credibilidad total a lo insólito que ocurre en la novela.
Pienso que Rulfo fue un escritor que se adelantó a su época no solo en cuanto a las técnicas del Boom al cual en el cual se inscribe con lo fantástico y la técnica de fragmentación. Sino por la manera en que maneja los personajes y los diálogos , esa polifonía de voces . Tanto en sus cuentos como en su novela se aprecia la heteroglosia y el dialogismo que presenta Bajtín en sus libros La problemática de Dostoievski y Dialogo de la imaginación.

PÁGINA 12 - POESÍA AMERICANA:REP. DOMINICANA

CLARA ANTIGUA
A LA ESPERA

En mis sueños y esperanzas,

En mis angustias y mis penas,
En los recuerdos y reminiscencias,
En el valor y la serenidad,
En las pisadas de firmeza y de respeto,
En los albores de mi juventud y mi adultez…
Y cansada de esperarlo he salido en su búsqueda:
Lo busqué en la mirada de aquel niño,
En las sabias palabras de ese anciano,
En el tórrido carácter de aquel señor,
En la simpleza y simpatía de esa mujer,
En la orientación tenaz de aquel experto,
En la entrega total de ese fajador…
Y aquí estoy a la espera.



A mí no me pasó el silencio...
se quedó enclavado en mi pecho
y todavía el rumor de sus olas me salpica con fuerza.
Se cierne sobre el viento
para empujar este tiovivo de apasionados giros.
Se dormitan las cadenas doradas en su embeleso.
Ya las gárgolas palidecen en la aurora de desvelos
y paren cánticos de luz
como este que adormece al cielo.
Afuera está lloviendo sol
con recuerdos latentes
mientras los abraza la lluvia.
Alto canta la noche
a medidas que muere el silencio
mientras renacen  flores en el rito
y resurgen en espasmos su agonía.
Dormita la luna con su letra
y enciende cenizas en concierto de noches.
Y estoy ahí
navegando horizontes de lunas
despoblando el tiempo.
Tránsito de rutas doblegadas de ruinas
Plumas errantes que cultivan espigas de invierno…
¿Cuándo saldrá el amor ?
Afuera está lloviendo sol...

CONFÍN DEL TIEMPO




dócil madrugador callado

un nombre oculto


por el primer y único beso que nos dimos

La segunda
por el lugar que siempre ocupo en cada cosa
La tercera
por las veces que he intentado hacer lo mismo en el pasado
La cuarta
por los poemas que te he escrito... ¡malnacido!
La quinta
porque aunque no siento ya la punta de los dedos
sé que no han sido suficientes 
ni para llegar a la sala de emergencias
Y cinco más de un golpe y otro trago
y cinco más y son quince, pero faltan
y sé que no es razón suficiente el estar harta, pero 
¡Maldición! sí que estoy harta
de cometer tantos errores y que sean los mismos
casi siempre
de dar más explicaciones de las que tengo
de llorar como una idiota
de ser una idiota que llora por cosas baladíes
ya no pienso
ya no siento
pero sigo: 
16 por la edad que tenía cuando conocí al demonio
17 por Medardo Ángel Silva y su pistola
18 por Leautremont y su descenso a los infiernos
otro trago, menos hielo
20 por los hijos que no tendré y los libros que no he escrito
por Kurt Cobain y su escopeta
por la playa de Alfonsina...
tengo náuseas, 
tengo frío
ya estoy cerca
Cinco más de un golpe y otro trago
Luego vendrá el doctor a decir lo que todo el mundo sabe:
«Señora, su hija ha fallecido, hemos hecho todo lo posible»
y ella pensará que es una vergüenza
¿qué irán a pensar los compañeros del Partido?
26... y no me enterrarán junto a mi padre, que tanto me quería
el Rector de la UASD mandara una corona 
Alexéi Tellerías me escribirá un poema
los choferes de la Bolívar colgarán un listón negro
del retrovisor derecho
por la que se quedaba frente al Parque Independencia
...e irán a velarme hasta los que no me conocían
algunos llorarán, otros solo asentirán muy gravemente
luego beberán ron en el Parque Colón
oyendo a Héroes del Silencio y Soda Stéreo. 
El muchacho que nunca me quiso se sentirá culpable secretamente
por un rato
y luego de que no fue por el después de todo
y hablará de cualquier cosa
cuidándose de no decir mi nombre
Luego, se olvidaran de mí tranquilamente
pero yo ya no estaré
para sentirme abandonada
para sentir que se me rompe el corazón de un puñetazo
como si mi alma la arrastraran los caballos de la angustia y la vergüenza
si, ¡vergüenza! de llorar
de llorar tanto por el
de ahogarme en esta neurastenia cósmica que exhalo
de tener un Chernóbil en el pecho
¡Estoy harta!
¡Estoy harta!
¡ESTOY HARTA!


A estas alturas en la que he donado parte de mi cuerpo a la ciencia, vísceras y cerebro, corazón incluido, pues el resto, desde el tobillo hasta el cráneo irán a parar a la primera fábrica de embutidos que se digne, lo que menos quiero es alarde, ya quisiera tener la voz suave y certera del que responde a los reproches de la serpiente sacándole la lengua.


PÁGINA 13- ENSAYO

IMPORTANCIA DE LAS OBRAS DE LA LITERATURA LATINOAMERICANA.

La literatura Latinoamericana permite que el conocimiento se enriquezca porque refleja la historia, el sentir, el pensamiento de un pueblo y por el impacto que causa a la sociedad, es por eso que merecen un justo reconocimiento cada uno de sus escritores quienes a través de la magia de la palabra, de las descripciones, de sus personajes, de cada uno de los recursos literarios han querido embellecer sus obras y son un medio valioso para una buena comunicación de los pueblos y para desarrollarnos, evolucionar y transcender a otras culturas

PÁGINA14 - POESÍA AMERICANA: VENEZUELA



GUSTAVO PEREIRA

ENRIQUETA ARVELO LARRIVA

SAMUEL GONZÁLEZ SEIJAS

LUCÍA SALERNO

MIGUEL ÁNGEL ARIZA

PÁGINA 15- NARRATIVA

Jaime Valenzuela nos ha mostrado su cuento cuya fuerza reside, a mi juicio, en su gran poder persuasivo, en el férreo dominio que ejerce sobre nuestra imaginación en virtud de un inteligente uso del lenguaje, que se impone por la eficacia de una simetría o proporción. No en vano él es ingeniero.


PÁGINA 17 - ENSAYO


CARLOS ORTUZAR
(Chile)
CUENTO Y ENSAYO EN LA LITERATURA JOVEN



La UEJ ha querido, en el marco de una serie de reuniones que se han venido realizando en este instituto, que nos refiramos a la presencia de los escritores noveles en los dos géneros mencionados en el título. Sin embargo hemos preferido una interpretación diferente: la adopción de una actitud práctica frente al tema propuesto. No dar una cuenta informativa de los esfuerzos e insomnios de los jóvenes por acceder a estos géneros y la descripción de las características que estos intentos puedan tener, sino que convertir esta reunión en una experiencia literaria concreta, activa.
PÁGINA 18-PROSA POÉTICA

NORMA SEGADES - MANIAS
(Argentina)
ACERCA DEL VERANO

Por afuera del huerto se extienden geografías húmedas y salvajes.
Un mundo enmarañado como la cabellera del espino.Donde nadie pronuncia el nombre del olivo ni alude a la existencia de los robles.Por afuera del huerto proliferan las voces guaraníticas, linajede yuchanes, timbóes, aromitos,desconsuelo de sauces, asambleas de ceibos, de laureles,altos jacarandáes lloviznando campánulas en la exacta,precisa coordenada de añiles y aceras implacables.Y algunas mariposas que llegan con su muerte en las espaldas.Por afuera del huerto transcurre la comarca.Con sus calles umbrosas, sus ardores, sus ángeles custodios, sus historias, sustemplos, sus milagros.Con sus hondos silencios quebrantados a golpes de lloviznas, a picos de zorzales, a estertores de bayas mutiladas por la impiedad hambrienta de los silboso a jadeos desnudos de una aurora que avanza pariendo los crepúsculos,leves huevos de luz depositados en nidos de palomas, entre los campanarios.La comarca y su puente de hierro suspendido comouna telaraña sobre la vastedad de la laguna.Y la furia del agua azotando riberas con su rabo de espuma, sulátigo sin pausa, sus zarpas desollando las entrañas del légamo.Y el cauce,el viejo cauce conduciendo las dádivas del clima hacia los sembradíos de gaviotas, los plantíos de sal y los abismos.Por afuera del huerto,el sopor de la siesta atraviesa el agobio de los fresnos, la piel de los lapachos,
con dardos de cigarras, con dagas de vigilias, de sosiegos.
una fuente de piedra,
con agujas de vértigo, 
con cuadrantes de sol alucinado.
PÁGINA 19 - POESÍA

MARÍA ELENA WALSH
(Argentina)


Duerme tranquilamente que viene un sable
a vigilar tu sueño de gobernante.
América te acuna como una madre
con un brazo de rabia y otro de sangre.
Duerme con aspavientos, duerme y no mandes
que ya te están velando los estudiantes.
Duerme mientras arriba lloran las aves
y el lucero trabaja para la cárcel.
Hombres, niños, mujeres, es decir: nadie,
parece que no quieren que tú descanses.
Rozan con penas chicas tu sueño grande.
Cuando no piden casas pretenden panes.
Gritan junto a tu cuna. No te levantes
aunque su grito diga: "Oíd, mortales".
Duérmete oficialmente, sin preocuparte,
que sólo algunas piedras son responsables.
Que ya te están velando los estudiantes
y los lirios del campo no tienen hambre.
Y el lucero trabaja para la cárcel.
PÁGINA 20 - CUENTO

MARÍA GUADALUPE ALLASSIA
(Argentina)
SEIRAZEIN
(a Andrea Moreno)

Seirazein poseía la voz más dulce. Tintineo de cristal. Bálsamo de rosas. Era casi imposible resistirse al hechizo.
Pero el marino, hombre que había navegado por todos los mares del mundo, sabía de endriagos y criaturas fabulosas que emergen de las profundidades y arrastran a los navegantes hacia destinos innombrables. Sabía por haber visto. Sabía por haber oído. Ay, las islas de la Mar del Sur, con sus dragones de baba verde de los sargazos. Ay, y los otros, los dragones sin fuego pero con dientes-cuchillos. Ni la lanza de San Jorge podía con su cuero. Ni la ballesta, ni el arcabuz, con su horrenda mordedura.
El canto seguía, hilado de humo lila, buscando el barco, buscando el hombre. La noche era oscura. La niebla era oscura. Las sombras emboscadas eran oscuras.
Pero no la voz de Seirazein. Ésa era clara como el oriente de las perlas iluminadas por mecheros de aceite. Porque Seirazein era la mejor de las siete. La más delicada criatura bajo la Cruz del Sur. Con ojos de obsidiana y voz cristalina como una lágrima. La más hermosa de las siete guardianas de la Isla de las Sirenas. La más buena.
Así dicen. Que Seirazein era la mitad mujer, pez la otra mitad.
Y como sirena que era debía hechizar a algún marino. Si no lograba el encantamiento, moriría irremediablemente.
La Muerte, muerte americana hecha de veneno de hormigas negras, esperaba en la orilla que el barco siguiera de largo. Seirazein debía morir. El navegante, quien fuera que fuese que se aventuraba por esas islas, debía ignorar el canto y seguir de largo. Pero el canto era de miel y de fruta, de vino y ensueño. Y el marino, a pesar de ser hombre de conocimiento y razón y de gran coraje al venir a estas tierras de Indias, ha navegado mucho tiempo solo, sin rumbos previsibles, con hambre y con miedos. Ha perdido sus hombres por fiebres extrañas. Los ha visto morir ahogados, arrastrados por ese río de bravura que en las tormentas saca sus serpientes de barro y espuma y devora todo. Ay, las Islas de la Mar del Sur, con telarañas que van de árbol a árbol y enredan los sueños de los hombres. Ay, tanta flor, tanto pájaro, tanta lluvia resbalando entre las anchas hojas. Adormecido en los azúcares del aire, siguió la voz entre la niebla. Náufrago que buscaba la ternura invisible. Aquí, cerca. Allá, lejos.
Seirazein elevó su voz. Dulce, el sonido atravesó la niebla y tocó el mascarón de proa. Después, caricia de amor, tocó el rostro del hombre, sus mejillas curtidas, su boca. Se quedó en sus oídos. Como susurro de caracol brujo. Entonces la vio. Entre la niebla se abría un camino de resplandor de plata. Ay, los espejismos de la Mar del Sur. Allí nomás, tan cerca, veía, podía ver, sí, envuelta en un vapor azuloso y argentino hecho al parecer de diminutas estrellas, una mujer flotando sobre el agua. ¿Una mujer? En estas islas de arenas blancas, plenas de dulzura y maravillas, donde los peces tienen el tamaño de un hombre y los árboles floridos tienen troncos descomunales; donde los cocuyos gigantes tornan el aire tan claro como si fuera de día; en estas tierras, sí, es posible ver una mujer...pez, moviéndose como una aparición entre la niebla. O tal vez es sólo una visión engañosa, sólo un recuerdo tenaz de alguna moza que quedara en algún puerto lejano aguardando el regreso del navegante. Pero está el canto que adormece y enlaza, toca y domina, busca y acaricia. Aquí, allá, hacia la derecha, girando el timón y aguzando el oído, pudo enfilar el navío en la dirección del canto.
Apenas insinuada en la niebla estaba Seirazein esperando su salvación. Más bella que nunca. Cantando en pulsos acuáticos como si río y voz fueran una sola cosa.
La nao se iba acercando molido su maderamen con la sal de mares hostiles, bautizándose en aguas dulces y musicales, lavándose de tanta soledad y destierro. Pero, la Muerte, acechaba, preparando sus huestes. Serpientes de veneno rápido, hormigas pestíferas, murciélagos mordedores, hierbas de muerte paralizante. Espantos y oscuridades. Allí estaban, en la orilla cercana, a estribor, casi rozando los sueños, como un Cuco gigantesco y voraz.
El rostro de ojos vacíos de la Muerte estaba atento y pavorosamente preparado para lo peor. Movió su índice descarnado y ordenó al viento que inquiete las aguas, que las levante, que las agite, que las revuelva en torbellinos locos, que las azote contra el barco y lo aleje de Seirazein.
El viento obedeció porque éste era un viento de espectros de naufragios y trabajaba para la Muerte, aunque fuera a deshora.
Se acercaba el barco a la costa, como paloma inocente, blancas velas y blanco ensueño. El capitán ha visto la sirena otra vez, tal vez, por ese relámpago que iluminó todo, tal vez, porque los hilos de las enredaderas querían tejer una historia de dioses o de sueños.
El barco naufragó cerca de la costa y Seirazein lo siguió. Después buscó, bajo la tenue luz rosa, una raicilla que olía como a higuera, que allí mismo donde mora la bestia, Dios pone el contraveneno. Y acercándose la mujer-pez al hombre caído, abrió su boca y colocó debajo de su lengua tal raíz, con tanto empeño en salvarlo, que al poco tiempo éste despertó.
El capitán, que había conocido el mar azul, pájaros de colores, marfiles, sedas y lozas, perlas, laca, almizcle y otras maravillas en las Islas Dichosas, jamás había visto algo como Seirazein. Ni había oído algo como su canto. Creyendo que estaba soñando, la besó. Tiernamente, por temor a que la visión desapareciera. Nada más recordaba el marino. Nunca supo cómo volvió al barco ni cómo su nave, desbaratada su arboladura, y sin bateles ni amarras, navegó hacia una isla y se detuvo serenamente a su costado. La Muerte tuvo que huir, avergonzada, entre cascabeleos de serpientes de colores.
Al lado del capitán, se quedó Seirazein, transformada en mujer, por haber vencido a la Muerte. Dicen que aprendió a rezar, a trenzar flores, y a hacer canastos con tallos de madreselva.
Cuentan los que saben, que algunas noches, en la Santa Fe de la Vera Cruz, cuando sale la luna, de miel y de fruta, de vino claro y ensueño, se oye el canto de Seirazein junto a su amado capitán. Nadie los ha visto, pero están ahí, eternos, leves, sobre las islas y en el cielo estrellado sobre los barcos.

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